{"id":25573,"date":"2026-01-04T00:47:36","date_gmt":"2026-01-04T00:47:36","guid":{"rendered":"https:\/\/webhispania.info\/?p=25573"},"modified":"2026-01-04T01:04:09","modified_gmt":"2026-01-04T01:04:09","slug":"venezuela-liberacion-o-imposicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webhispania.info\/es\/venezuela-liberacion-o-imposicion\/","title":{"rendered":"Venezuela: \u00bfliberaci\u00f3n o imposici\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container hundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:0px;--awb-padding-right:0px;--awb-padding-bottom:0px;--awb-padding-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"width:104% !important;max-width:104% !important;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column fusion-flex-align-self-flex-start fusion-column-no-min-height\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:20px;--awb-spacing-right-large:2.88%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:2.88%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\" data-scroll-devices=\"small-visibility,medium-visibility,large-visibility\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\" style=\"--awb-font-size:1.6rem;--awb-line-height:2.1rem;--awb-text-font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;--awb-text-font-style:normal;--awb-text-font-weight:400;\"><p>Justicia, soberan\u00eda y el riesgo de una transici\u00f3n dirigida desde fuera<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep separador-subtitulo\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:15px;margin-bottom:25px;width:100%;\"><div class=\"fusion-separator-border sep-single sep-dashed\" style=\"--awb-height:20px;--awb-amount:20px;border-color:var(--awb-color3);border-top-width:1px;\"><\/div><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\" style=\"--awb-font-size:1.3rem;--awb-line-height:1.8rem;--awb-text-font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;--awb-text-font-style:normal;--awb-text-font-weight:400;\"><p>En la <strong>madrugada del 3 de enero<\/strong> se produjo un punto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rico en la crisis venezolana. <strong>Estados Unidos<\/strong> llev\u00f3 a cabo una operaci\u00f3n directa que culmin\u00f3 con la <strong>captura de Nicol\u00e1s Maduro<\/strong>, actualmente bajo custodia del presidente <strong>Donald Trump<\/strong>, quien ha explicado p\u00fablicamente c\u00f3mo se desarroll\u00f3 la operaci\u00f3n. El r\u00e9gimen venezolano, tal como se conoc\u00eda hasta ese momento, qued\u00f3 desarticulado en cuesti\u00f3n de horas, dando paso a una reconfiguraci\u00f3n inmediata del poder pol\u00edtico en <strong>Venezuela<\/strong>.<\/p>\n<p>No estamos, por tanto, ante rumores ni informaciones en evoluci\u00f3n, sino ante un <strong>hecho consumado<\/strong> que altera de forma irreversible el equilibrio pol\u00edtico del pa\u00eds y de la regi\u00f3n. Precisamente por ello, la cuesti\u00f3n central ya no es qu\u00e9 ha ocurrido, sino <strong>qu\u00e9 va a construirse a partir de ahora<\/strong>.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de un dictador suele provocar una reacci\u00f3n inmediata de alivio. En el caso venezolano, ese alivio es comprensible. Dos d\u00e9cadas de destrucci\u00f3n institucional, represi\u00f3n sistem\u00e1tica, empobrecimiento masivo y exilio forzado pesan demasiado como para fingir neutralidad moral. La salida de Maduro del poder era necesaria. Era inevitable. Y, en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, es una buena noticia.<\/p>\n<p>Pero <strong>la ca\u00edda de un dictador no es el final de la historia<\/strong>. A menudo, ni siquiera es su verdadero comienzo.<\/p>\n<h3>La ca\u00edda no equivale a la soluci\u00f3n<\/h3>\n<p>Uno de los errores m\u00e1s persistentes del an\u00e1lisis pol\u00edtico contempor\u00e1neo consiste en confundir <strong>la eliminaci\u00f3n del rostro visible del r\u00e9gimen<\/strong> con la <strong>resoluci\u00f3n del problema estructural<\/strong>. Un sistema autoritario no se agota en su l\u00edder: lo sostienen redes de poder, intereses econ\u00f3micos, aparatos armados, complicidades internacionales y una arquitectura legal dise\u00f1ada para la impunidad.<\/p>\n<p>Que Maduro est\u00e9 fuera del poder no significa autom\u00e1ticamente que esas estructuras hayan desaparecido. La pregunta pertinente es <strong>qu\u00e9 cae con \u00e9l y qu\u00e9 permanece<\/strong>. Y, sobre todo, en nombre de qu\u00e9 prioridades se gestiona la transici\u00f3n.<\/p>\n<p>La rapidez con la que se produjo el desenlace y la inmediata <strong>reorganizaci\u00f3n del poder alrededor de Delcy Rodr\u00edguez<\/strong>, figura central del r\u00e9gimen, colaboradora directa del dictador e interlocutora con el gobierno estadounidense, plantean una cuesti\u00f3n inc\u00f3moda pero leg\u00edtima: si estamos ante una derrota total del sistema que sosten\u00eda a Maduro o ante un <strong>acuerdo de salida limitado<\/strong>, orientado a resolver el problema personal del l\u00edder ca\u00eddo mientras se preservan, total o parcialmente, las estructuras que hicieron posible el r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>En ese escenario, la negociaci\u00f3n no tendr\u00eda por qu\u00e9 responder a criterios de estabilidad nacional ni de reparaci\u00f3n hist\u00f3rica. Podr\u00eda obedecer a objetivos mucho m\u00e1s estrechos y opacos: <strong>garantizar la impunidad del propio Maduro<\/strong>, asegurar la continuidad de determinadas redes de poder, o <strong>facilitar el acceso preferente a recursos estrat\u00e9gicos a actores externos<\/strong>. La ausencia de un proceso transparente y de una ruptura clara con el n\u00facleo del r\u00e9gimen obliga, como m\u00ednimo, a formular estas preguntas.<\/p>\n<p>Plantear esta duda no equivale a relativizar el crimen del r\u00e9gimen anterior. Equivale a reconocer que, hist\u00f3ricamente, <strong>los finales negociados suelen proteger m\u00e1s a los aparatos que a las v\u00edctimas<\/strong>.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-3\" style=\"--awb-font-size:1.3rem;--awb-line-height:1.8rem;--awb-text-font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;--awb-text-font-style:normal;--awb-text-font-weight:400;\"><h3>Cuando el dictador se convierte en moneda de cambio<\/h3>\n<p>Existe un punto cr\u00edtico en la vida de toda dictadura en el que el dictador deja de ser \u00fatil incluso para quienes lo sostienen. Cuando su continuidad amenaza la supervivencia del sistema, aparece la tentaci\u00f3n del pacto: una salida personal a cambio de tranquilidad inmediata.<\/p>\n<p>Desde fuera, estas soluciones se presentan como pragm\u00e1ticas. Desde dentro, suelen traducirse en <strong>impunidad<\/strong>.<\/p>\n<p>La impunidad no es solo la ausencia de castigo penal. Es la ausencia de verdad judicial, de responsabilidades claras, de identificaci\u00f3n de c\u00f3mplices y de recuperaci\u00f3n de lo robado. <strong>En la pr\u00e1ctica, se convierte en una recompensa<\/strong>: quien ha saqueado un pa\u00eds no solo evita la c\u00e1rcel, sino que conserva parte del bot\u00edn y elude rendir cuentas ante sus v\u00edctimas. Es, en definitiva, <strong>la continuidad del sistema bajo nuevas formas<\/strong>.<\/p>\n<p>En el caso venezolano, este riesgo es especialmente grave. No se trata \u00fanicamente de autoritarismo o corrupci\u00f3n, sino de <strong>violaciones sistem\u00e1ticas de derechos humanos<\/strong>, represi\u00f3n letal, y la penetraci\u00f3n del <strong>narcotr\u00e1fico en el Estado<\/strong>. Nada de eso puede resolverse con una salida discreta del l\u00edder ca\u00eddo, por muy espectacular que haya sido su captura.<\/p>\n<h3>La impunidad como cimiento envenenado<\/h3>\n<p>Las transiciones construidas sobre la impunidad suelen justificarse como el precio a pagar por la estabilidad. Sin embargo, la experiencia hist\u00f3rica demuestra que ese precio se paga dos veces: primero en justicia negada, despu\u00e9s en <strong>fragilidad institucional<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin juicios no hay relato completo de lo ocurrido. Sin relato, no hay memoria colectiva ni aprendizaje pol\u00edtico. <strong>Y sin justicia para las v\u00edctimas, no hay cierre ni reparaci\u00f3n posible.<\/strong> En ese vac\u00edo, las mismas din\u00e1micas reaparecen inevitablemente, con otros nombres y otros discursos, porque nada ha sido realmente confrontado ni resuelto.<\/p>\n<p>Dictadores que no fueron juzgados, redes que nunca se expusieron, fortunas il\u00edcitas que jam\u00e1s regresaron a sus pa\u00edses: ese patr\u00f3n se repite una y otra vez. Y siempre deja detr\u00e1s sociedades fracturadas y sistemas pol\u00edticos d\u00e9biles, incapaces de regenerarse de verdad.<\/p>\n<p>Aceptar ese modelo para Venezuela ser\u00eda aceptar que millones de venezolanos no merecen justicia, sino silencio. Y que la estabilidad vale m\u00e1s que la verdad.<\/p>\n<h3>El d\u00eda despu\u00e9s: gobierno formal y poder real<\/h3>\n<p>Incluso si se garantizara un proceso de rendici\u00f3n de cuentas \u2014algo que a\u00fan est\u00e1 por ver\u2014 quedar\u00eda abierta otra cuesti\u00f3n fundamental: <strong>qui\u00e9n ejerce realmente el poder en la Venezuela post-Maduro<\/strong>.<\/p>\n<p>Gobernar no es ocupar un cargo, sino controlar decisiones estrat\u00e9gicas: recursos energ\u00e9ticos, pol\u00edtica exterior, seguridad, arquitectura econ\u00f3mica. En escenarios de intervenci\u00f3n externa, el riesgo de una <strong>soberan\u00eda meramente formal<\/strong> es elevado. Se conservan los s\u00edmbolos, pero las decisiones clave se toman fuera.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed surge una preocupaci\u00f3n central desde la perspectiva de la Hispanidad. Venezuela no es un caso aislado ni un territorio perif\u00e9rico: es una de las grandes naciones del mundo hispano, con una historia y una identidad que no pueden reducirse a variable geopol\u00edtica.<\/p>\n<h3>La tentaci\u00f3n del Estado marioneta<\/h3>\n<p>La historia hispanoamericana est\u00e1 llena de Estados que conservaron su independencia jur\u00eddica mientras perd\u00edan su autonom\u00eda real. Pa\u00edses formalmente soberanos, pero estrat\u00e9gicamente condicionados durante d\u00e9cadas. La tutela externa rara vez se presenta como permanente; siempre es \u201ctransitoria\u201d, \u201cnecesaria\u201d, \u201ct\u00e9cnica\u201d. Pero una vez instaladas las dependencias, desmontarlas resulta extremadamente dif\u00edcil.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-builder-row fusion-builder-row-inner fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"--awb-flex-grow:0;--awb-flex-grow-medium:0;--awb-flex-grow-small:0;--awb-flex-shrink:0;--awb-flex-shrink-medium:0;--awb-flex-shrink-small:0;width:104% !important;max-width:104% !important;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column_inner fusion-builder-nested-column-0 fusion_builder_column_inner_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-padding-top:10px;--awb-padding-right:10px;--awb-padding-bottom:15px;--awb-padding-left:10px;--awb-overflow:hidden;--awb-bg-color:var(--awb-custom14);--awb-bg-color-hover:var(--awb-custom14);--awb-bg-size:cover;--awb-border-color:var(--awb-color6);--awb-border-top:2px;--awb-border-right:2px;--awb-border-bottom:2px;--awb-border-left:2px;--awb-border-style:solid;--awb-border-radius:10px 10px 10px 10px;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:30px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\" data-scroll-devices=\"small-visibility,medium-visibility,large-visibility\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-paragraph\" style=\"--awb-text-color:var(--awb-color6);--awb-margin-top:0px;--awb-margin-bottom:10px;--awb-margin-top-small:10px;--awb-margin-right-small:0px;--awb-margin-bottom-small:10px;--awb-margin-left-small:0px;--awb-font-size:1.3rem;\"><p class=\"fusion-title-heading title-heading-left title-heading-tag\" style=\"font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;font-style:normal;font-weight:700;margin:0;font-size:1em;line-height:1.5;\">Interesting readings:<\/p><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-4\" style=\"--awb-font-size:1.3rem;--awb-line-height:1.8rem;--awb-text-font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;--awb-text-font-style:normal;--awb-text-font-weight:400;\"><p>Las \u00e9lites locales se adaptan, los incentivos se alinean y la soberan\u00eda se convierte en ret\u00f3rica. Cambia el lenguaje, cambian los socios, pero <strong>la dependencia permanece<\/strong>.<\/p>\n<p>Aceptar este modelo para Venezuela ser\u00eda sustituir una forma de sometimiento por otra. Quiz\u00e1 menos brutal, quiz\u00e1 m\u00e1s presentable, pero igualmente corrosiva para la dignidad nacional.<\/p>\n<h3>Venezuela como advertencia para el mundo hispano<\/h3>\n<p>Este debate no se agota en Venezuela ni puede despacharse como un episodio excepcional. Lo que est\u00e1 en juego es <strong>el precedente que se establece para el conjunto del mundo hispano<\/strong> cuando la ca\u00edda de una dictadura se gestiona desde fuera y se decide sin contar con quienes han asumido el coste real \u2014pol\u00edtico, personal y vital\u2014 dentro del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las recientes informaciones seg\u00fan las cuales <strong>Donald Trump<\/strong> no se f\u00eda del liderazgo de <strong>Mar\u00eda Corina Machado<\/strong>, ni del mandato electoral representado por <strong>Edmundo Gonz\u00e1lez Urrutia<\/strong>, no son un detalle menor. Son una se\u00f1al clara de que <strong>la legitimidad surgida del proceso pol\u00edtico venezolano puede no coincidir con la legitimidad aceptable para el actor externo que ha forzado el desenlace<\/strong>.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparece el riesgo central: que la transici\u00f3n no se articule en torno a quienes han ganado respaldo popular dentro de Venezuela, sino en torno a figuras consideradas m\u00e1s manejables, m\u00e1s previsibles o m\u00e1s alineadas con intereses externos. No ser\u00eda la primera vez que ocurre. Y nunca ha terminado bien.<\/p>\n<p>Reconocer que <strong>Estados Unidos<\/strong> es el \u00fanico actor con capacidad real para ejecutar una operaci\u00f3n de esta magnitud no obliga a aceptar sin cr\u00edtica <strong>el modelo pol\u00edtico que pueda imponer despu\u00e9s<\/strong>. El realismo geopol\u00edtico no exige renunciar al juicio hist\u00f3rico ni aceptar que la soberan\u00eda de una naci\u00f3n hispana sea un elemento secundario frente a la comodidad estrat\u00e9gica de otros.<\/p>\n<p>Cuando los pueblos dejan de ser sujetos de su propia reconstrucci\u00f3n y pasan a ser <strong>objetos de administraci\u00f3n<\/strong>, el resultado no es una democracia fr\u00e1gil, sino una dependencia estructural.<\/p>\n<h3>Justicia, soberan\u00eda y reconstrucci\u00f3n<\/h3>\n<p>La reconstrucci\u00f3n de una naci\u00f3n devastada por una dictadura no se sostiene \u00fanicamente sobre la desaparici\u00f3n del tirano. Requiere <strong>justicia<\/strong>, para ofrecer reparaci\u00f3n a las v\u00edctimas y fijar responsabilidades; <strong>soberan\u00eda<\/strong>, para que las decisiones fundamentales emanen del propio cuerpo pol\u00edtico nacional; y <strong>verdad<\/strong>, para que el pasado no se reescriba ni se diluya en pactos de conveniencia.<\/p>\n<p>Separar estos elementos no es pragmatismo: es una <strong>receta segura para el fracaso<\/strong>.<\/p>\n<ul>\n<li>Sin justicia, la corrupci\u00f3n no desaparece: se adapta.<\/li>\n<li>Sin soberan\u00eda, la pol\u00edtica pierde contenido y se convierte en gesti\u00f3n tutelada.<\/li>\n<li>Sin verdad, la historia se falsifica y el crimen se normaliza.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Una transici\u00f3n que prescinda del mandato electoral interno, que tolere la impunidad de los responsables del r\u00e9gimen y que se articule bajo tutela externa puede ser presentada como un \u00e9xito inmediato. Pero, a medio plazo, <strong>no reconstruye una naci\u00f3n: la sustituye<\/strong>.<\/p>\n<p>Y es en este punto donde la cuesti\u00f3n deja de ser venezolana para convertirse en hist\u00f3rica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPuede una naci\u00f3n hispana reconstruirse sobre los pilares de la impunidad y la tutela externa?<\/strong><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-5\" style=\"--awb-font-size:1.3rem;--awb-line-height:1.8rem;--awb-text-font-family:Arial, Helvetica, sans-serif;--awb-text-font-style:normal;--awb-text-font-weight:400;\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ca\u00edda de Maduro abre un dilema mayor: justicia o impunidad, soberan\u00eda o imposici\u00f3n. El futuro de Venezuela se decide despu\u00e9s del dictador.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25574,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1102],"tags":[1130,1129,1131],"class_list":["post-25573","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-featured-es","tag-hispanoamerica","tag-soberania","tag-venezuela"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25573"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25573\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25592,"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25573\/revisions\/25592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25574"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webhispania.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}